Intangibles y deporte

Un blog de Carlos Agrasar

Suscríbite al newsletter semanal

FIFA

4 de junio de 2014

FIFA: “Donde dije Qatar digo…”

La FIFA debe pensar que la ha mirado un tuerto y que nada le sale estos días según sus planes y previsiones. Estamos a menos de 15 días para el inicio del campeonato del mundo de Brasil y las noticias que nos llegan desde allí siguen sin ser tranquilizadoras: algunas instalaciones aún sin terminar, otras recién terminadas (pero sin probar ni contrastar), previsiones de visitantes que dejan mucho que desear y movimientos sociales que amenazan con un boicoteo del evento a gran escala. O sea, demasiada zozobra sobre el futuro de la competición futbolística más importante del planeta.

Y, por si esto fuera poco, el pasado fin de semana a la FIFA le crecieron los enanos. El ‘circo’ de la dirigencia futbolística mundial se enfrenta también, desde hace días, a un escándalo mayúsculo relacionado con el campeonato de 2022, concedido a Qatar tras un largo historial de corrupción, compraventa de ‘almas’ y tráfico de voluntades que acaba de destapar el diario británico The Sunday Times. Está en jaque la reputación de la FIFA, que debe actuar con diligencia pero con firmeza, para evitar que se convierta en ‘jaque mate’.

– Leer más –

23 de mayo de 2014

¿Un Mundial sin el apoyo de sus gentes?

Nos siguen llegando desde Brasil inquietantes noticias sobre el clima de tensión social que vive el país anfitrión del Mundial de Fútbol, para cuyo arranque queda ya menos de un mes. Digo “inquietantes noticias” porque nos hablan de una nueva oleada de violentas protestas contra el Gobierno de Dilma Rousseff, por el incumplimiento de sus promesas de desarrollo económico y social que nunca han mostrado el menor viso de hacerse realidad.

A los movimientos ciudadanos, que crecen como la espuma, se están sumando estos días también los sindicatos. Y lo que comenzó en junio del año pasado como un fenómeno de múltiples acciones espontáneas –protagonizadas por ciudadanos descontentos– parece que se está convertiendo ahora en una campaña de acciones organizadas. No hay tantas manifestaciones, es cierto, pero son más radicales. El Gobierno teme por la seguridad del Mundial, a pesar de que destinará 180.000 agentes a garantizarla. Y se muestra bien preocupado porque el evento acabe convirtiéndose en un estruendoso fracaso económico.

– Leer más –