Intangibles y deporte

Un blog de Carlos Agrasar

Suscríbite al newsletter semanal

Pepe Imaz: “Van contra Djokovic porque eligió el amor”

De arranque, durante casi 10 minutos de respuesta, Pepe Imaz (Arnedo, La Rioja; 43 años) ofrece un discurso en el que alude en repetidas ocasiones a la armonía, el ego, la aceptación y el respeto. Habla de su doctrina, Amor y Paz, y de cómo nació su vínculo con Novak Djokovic. “Se interesó por esto debido a que su hermano Marko estaba metido en un problema muy grande, en una depresión muy profunda”, detalla el riojano, que enmarca la conversación en una pequeña caseta blanca, donde dispone dos sillas enfrentadas y sin obstáculo alguno de por medio. Su palabra está acompañada de movimientos constantes y expresivos. Con la piel tostada por el sol, sonríe todo el rato y cierra el encuentro con una sentencia: “Que la vida organice. La vida es mágica y nosotros entorpecemos la magia de la vida”.

¿En qué consiste exactamente lo de Amor y Paz?
A todos, desde pequeñitos, nos han enseñado a coger el camino del ego; primero muy sutilmente y luego vorazmente. Nos han enseñado que solo debe importarnos el yo, como leones, y lo demás es secundario. Y en el tenis ocurre lo mismo. Ocurrió en mi generación y hoy día, desgraciadamente, sigue siendo lo normal. Ya no se va a competir, sino a guerrear. Y la guerra comienza con uno mismo, porque te maltratas; vas machacándote y eso desgasta mucho. Sin embargo, cuando se conoce este camino del amor, la vida cambia. Todo empieza a tener un sentido y una armonía que nunca habíamos conocido. En mi caso la consecuencia de mi maltrato fue la bulimia, pero en el de otros puede ser el alcohol o la droga. El tenis ha sido mi vida desde los cuatro años y ahora trabajo con todo ese tipo de problemas emocionales.

¿Por qué acude a usted una estrella como Djokovic?
Vino hace cinco años porque su hermano sufría una depresión y no había manera de solucionarlo. Al cabo de dos meses, Marko comenzó a cambiar y claro, Novak se dijo: ¿Qué pasa aquí? Él es muy curioso y quería saber de dónde venía esto. A partir de entonces él notó el bienestar; seguía compitiendo y jugando, pero en lugar de verlo como una competición agresiva lo veía de un modo armónico. Su carácter se comenzó a armonizar, su juego comenzó a evolucionar… Todo esto le aportó muchísimo. Ganó Roland Garros, que era lo único que le faltaba, con esa calma que le estoy contando. Recuerdo que antes de las semifinales yo estuve con él toda la noche. Después de casi cuatro años de trabajo, me decía: Pepe, es maravilloso, porque estoy muy cerca de mi objetivo pero estoy en calma, no hay angustia, no hay miedo, esto es impresionante.

Entonces, ¿ganó por el amor o porque es muy bueno?
El amor no le hizo ganar, pero le hizo estar mejor consigo mismo. Eso es lo que le ocurrió. Después de eso, su cuerpo le dijo basta.

Pues se dice que una de las causas del bajón de Djokovic es usted. ¿Qué dice de eso?
Yo no quiero defenderme, pero mi vida no es Novak. ¡Pobre de mí si así lo fuese! Trabajo con él desde hace cinco años, pero ahora vendrá otro chico que se llame Carlos o Jesús y compartiré esto con ellos. Mi vida depende de mi crecimiento personal. Con respecto a Novak, llevo con él desde hace cinco años y parece que eso la gente no lo escucha. No me quiero defender, pero digo una realidad: llevo cinco años y hace cuatro, mire lo que hizo; y hace tres, también; y hace dos, también… Entonces, ¿es lógico decir eso? No lo creo, pero con esto yo no quiero defenderme, porque al amor no hay que defenderlo.

 

De la entrevista publicada en El País (05.12.17), firmada por Alejandro Ciriza.

Se puede leer completa en: https://elpais.com/deportes/2017/12/02/actualidad/1512227827_183394.html

Compartir...Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on Facebook0Share on LinkedIn0Email this to someone

Deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *