Hace unos días, Forbes publicó su lista de los diez deportistas cuyas marcas personales más ingresos generan. A este concepto –y solo a éste– me referiré en el post de hoy. Muchos me pueden decir que la existencia de varios rankings, aparentemente similares, generan confusión y no podría estar más de acuerdo con ellos. Por eso, para empezar, diré que en este caso Forbes ha puesto el foco en los ingresos que reciben los profesionales del deporte procedentes de publicidad, derechos de imagen o campañas puntuales, al margen de los que perciben como salario de sus clubes.

Tengo para mí que los resultados de este sorprendente ranking de Forbes también pueden producir una cierta desinformación, pues se comparan categorías de ingresos poco comparables. Y voy a tratar de explicarme. En la lista aparecen los 10 deportistas que más ingresan por los conceptos comentados, que fundamentalmente corresponden –y no es casualidad- a los cuatro deportes más profesionalizados: tenis, golf, fútbol (soccer) y baloncesto. Solo el velocista Usain Bolt y el capitán de la selección india de criquet, constituyen la excepción.

Para saber de qué hablamos y poder formarnos un criterio lo más nítido y sólido posible, lo primero es ver esa clasificación, donde aparecen nombre, país y los ingresos percibidos:

NOMBRE DEPORTE PAÍS INGRESOS (Mi USA$)
1.- ROGER FEDERER. Tenis Suiza 36
2.- LEBRON JAMES Baloncesto EEUU 34
3.- PHIL MICKELSON Golf EEUU 28
4.- USAIN BOLT Atletismo Jamaica 25
5.- TIGER WOODS Golf EEUU 23
6.- CRISTIANO RONALDO Fútbol Portugal 19
7.- KEVIN DURANT Baloncesto EEUU 16
8.- LIONEL MESSI Fútbol Argentina 15
9.- RORY MCILROY Golf Irlanda N. 13
10.-MAHENDRA SINGH DHONI Criquet India 11

Cabe explicar ante todo que la cifra de cada marca personal la ha calculado Forbes de una forma muy sui generis (en mi opinión poco ‘ortodoxa’ y por tanto discutible), haciendo la media aritmética de los ingresos de los diez deportistas líderes en sus respectivos deportes y restando la media resultante a las ganancias que acumula individualmente cada deportista en cuestión. Por lo tanto, mi primera conclusión es que a este trabajo de investigación y análisis le faltaría el necesario rigor.

Abundando en ese argumento me interesa el hecho de que conviven en la lista jugadores de deportes individuales (tenis y golf) con otros de equipo (Baloncesto NBA, fútbol y criquet). La dificultad del cálculo final consiste en que los jugadores de equipo suelen tener una ficha fija en sus clubes (salario), con primas por los éxitos colectivos logrados (títulos, posición en la clasificación, giras, bolos, etc.); mientras, los deportistas individuales suelen depender en cuanto a ingresos regulares de los premios obtenidos.

No obstante, y presuponiendo que en todos los casos habrán seguido una idéntica metodología, podemos hacer un breve repaso a otras conclusiones de interés, por muy simples que a priori puedan parecer:

El puesto número uno lo ocupa el único tenista de la tabla: Roger Federer. El campeón suizo, ganador de 17 torneos de Grand Slam, demuestra que una marca personal puede ser muy sólida aunque esté en la cuesta abajo de su carrera. Federer es un hombre respetado por su trayectoria, admirado por sus valores y muy apreciado por las marcas que buscan seriedad, estabilidad, equilibrio y fairplay en las celebridades por las que desean ser representados. Son los casos de Mercedes-Benz, Rolex, Nike o Credit Suisse, entre otras. ¡Casi nada!

Por el contrario, el deporte más representado es el golf, con tres nombres del universo sajón: Phil Mickelson, Tiger Woods y Rory Mckilroy. Ello demuestra que este deporte, que cuenta con grandes torneos y canales temáticos propios, vive en un mundo profesional muy consolidado que ha crecido mucho, aunque el boom de comienzos de este siglo se perfila ahora algo mitigado. Una pena que no haya ningún golfista del mundo latino entre los grandes, porque ayudaría sin duda a su expansión por el sur de Europa y Latinoamérica (los países que por su clima se hacen acreedores de ese boom de crecimiento).

En baloncesto se imponen dos jugadores de la NBA: Lebron James, jugador de los Cleveland Cavaliers (vigente campeón del torneo) y Kevin Durant, el nuevo jugador de los Warriors que acaba de firmar un mega contrato con Nike. En cambio, sorprende no ver a Stephen Curry, el base de Golden State que parece no temer los récords y marcas en la NBA. Hace unos días marcó nada menos que 13 triples en el triunfo de su equipo contra New Orleans Pelicans (116-106), la mejor cifra de la historia. Creo que Curry entrará muy pronto en este ranking de Forbes.

Sorprende que las otras grandes ligas de EE.UU. (fútbol americano y béisbol, especialmente) tampoco consiguen incluir en el ranking a ninguno de sus ídolos.

El mundo se está haciendo cada día más global, también en el deporte, especialmente por las grandes inversiones procedentes de los países asiáticos y de las monarquías del Golfo; sin embargo, por el momento no se está traduciendo en la forja de grandes campeones nativos de esos países (seguro que ese momento llegará). La excepción es MS Dhoni, capitán de la selección india de críquet.  Tiene en su poder varios récords y en Asia ha sido imagen de grandes marcas como Reebok. No olvidemos que India tiene unos 1.300 millones de habitantes.

En Europa, y aún más en España, se nos llena la boca cuando hablamos de que nuestra liga de fútbol profesional es la más importante del mundo… y que el fútbol es el deporte que mueve mayores masas de seguidores (clientes, en términos de marketing). Aseveraciones ciertas. Sin embargo, solo dos futbolistas aparecen en la tabla: Cristiano y Messi; o sea, los dos de siempre. Juegan en nuestra liga, es cierto, pero ninguno de los dos es español, ni juega con nuestra selección.

España, país de grandes deportistas, tampoco coloca a ninguno en esta tabla (mientras que hay cuatro de EEUU). Algunos de nuestros grandes campeones, como los hermanos Gasol, o Rafa Nadal o Fernando Alonso no se encuentran en momentos álgidos de sus carreras; los campeones de motorismo ganan, sí, pero el circo de las dos ruedas no llega a los niveles de su hermana mayor en cuanto a difusión o al dinero que arrastra; es cierto que campeones mundiales como Carolina Marín (bádminton), Javier Fernández (patinaje sobre hielo) o Mireia Belmonte (natación) compiten en deportes que no mueven las masas de aficionados que los antes mencionados… pero también lo es que nuestro país tiene el peso económico que tiene (poco) y que su industria deportiva está aún poco desarrollada. Confío en que el nuevo Gobierno trabaje para favorecer una mejora de esta situación…

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