Seguramente algún lector estará esperando que dé mi opinión sobre la debacle del partido jugado por España contra Holanda y la manita que nos endosaron los tulipanes… pero si recordamos lo que dije en mi primer post, no es mi intención ejercer de cronista deportivo, pues para esos menesteres hay muchos mejores plumillas y expertos. Yo que tampoco puedo dejar de hablar del evento, me limitaré a lo mío: los intangibles.

Y desde esa perspectiva, tan solo recordaré cómo Del Bosque ya advirtió que no veía a sus jugadores con la mirada de ambición de antaño; que esos jugadores llegaron muy cascados físicamente, pues muchos de ellos estuvieron disputando la final de la Champions; que, en consecuencia, no han tenido el tiempo de preparación comparable al de sus rivales; que nuestra selección se fía mucho al principio de las competiciones y que luego va mejorando (aunque en esta ocasión, si no ganan a Chile no tendrán la oportunidad de mejorar) y que La Roja sigue ignorando la máxima de Don Alfredo Di Stéfano: hay que salir a matar el partido, desde el primer minuto, y hasta ganar por tres a cero un equipo no se puede relajar. Yo tampoco voy a inculpar a nadie, como dice Del Bosque, ni tengo que decirle a unos campeones hechos y derechos, cómo tienen que jugar para no perder su dignidad. Sin embargo, deberían volver a ver el partido contra Holanda… para que no se repita.

Ahora paso a lo mío. Cuando se inició el Mundial de Fútbol, el viernes pasado, me pregunté si habría más deporte de alta competición y cuál sería… porque abres los periódicos o conectas la tele y parece que únicamente existe Brasil, amén de toda clase de guerras, catástrofes naturales, violencias por doquier o muertes por accidentes de carretera. Y cuál sería mi sorpresa porque, en efecto, ha habido mucho deporte y del bueno. Veamos:

Baloncesto. Ayer por la tarde, sin ir más lejos, en un quinto partido agónico, el Barcelona de baloncesto consiguió clasificarse para la final de la Liga Endesa, al derrotar al Valencia Basket por 75-77 con una canasta de Marcelinho Huertas sobre la bocina. Huertas hizo un partidazo, histórico, pues disputó los 40 minutos, consiguió 22 puntos y dio 9 asistencias. Fue el coloso de un partido en el que hubo baloncesto de alta calidad y emoción a raudales hasta el último segundo (literal: su canasta llegó en el último segundo). La semifinal ha estado tan disputada que, tras los cinco partidos, los dos equipos empataron en puntos: 347-347. Ahora la gran final nos deparará un nuevo clásico entre Real Madrid y Barça.

Motociclismo. Se disputaba ayer el gran premio de Montmeló y Marc Márquez, que por primera vez no comandaba la pole, volvió a ganar en un vibrante duelo con Pedrosa, su compañero de escudería, que no se resolvió hasta la mismísima última vuelta. Los dos pilotos de Honda ofrecieron una magnífica pugna durante toda la carrera, como explica Mela Chércoles en su crónica para AS. “El espectáculo estaba siendo colosal, pero lo mejor estaba por llegar en la última vuelta. Empezó con Márquez y Pedrosa al frente, protagonizando ambos cuatro intercambios de posiciones que pudieron acabar en drama para el Repsol Honda cuando en el último parcial Dani tocó con su rueda delantera la trasera de Marc. Sus trayectorias se cruzaron, a Pedrosa le costó la segunda posición y Márquez dijo con alegría que había sentido el toque, pero que son lances típicos de las carreras, de unas carreras que cada día enamoran más. Gracias a todos por un día así”.

Ciclismo. El sábado, Alberto Contador arrebató el liderato del Criterium Dauphiné Liberé con un extraordinario ataque en la etapa reina a Chris Froome, el ganador del último Tour de Francia, que había vestido el maillot amarillo durante toda la semana. Todo pintaba de color de rosa para nuestro ciclista pero ayer, en la última etapa, las alegrías se tornaron en lágrimas pues el norteamericano Talansky, con el apoyo de su equipo –el Sky– propuso un ataque tan salvaje que Contador no lo pudo aguantar. Tuvo que prescindir de sus compañeros de filas, que no soportaron el ritmo, y él solo se batió como un jabato durante 14 durísimos kilómetros de ascensión, hasta que… su cuerpo dijo: ¡Basta! Y lo de Froome, mejor ni comentarlo pues se hundió totalmente y llegó a meta con 5,05 minutos sobre el campeón. Apasionante este clásico critérium francés.

Tenis. Tampoco pudo ser para el tenista español Feliciano López, que disputaba en Londres la final del torneo sobre hierba de Queen’s, un ATP 250 que había jugado primorosamente, con un gran tenis, hasta esa ansiada final. En ella le esperaba el búlgaro Grigor Dimitrov, que le derrotó en 2 horas y 32 minutos con un marcador más que ajustado: 6-7 (8), 7-6 (1) y 7-6 (6). Es la primera vez que el prometedor Dimitrov gana un título sobre la hierba londinense. En 2014 el tenista búlgaro ha conquistado también los torneos de Acapulco y de Bucarest.

Futbol Sala. El Inter Movistar ganó la LNFS (Liga Nacional de Fútbol Sala) al Pozo de Murcia por un 2-4, que suponía el tercer punto del play off. Los murcianos, que afrontaban el lance con varias bajas importantes, se adelantaron dos veces en el marcador; pero el partido se les fue poniendo cuesta arriba cuando perdieron a Bebe por expulsión (por falta a Ortiz) y los árbitros les pitaron un doble penalti en contra. Según las crónicas, el Inter Movistar fue justo ganador del partido y recupera el trono perdido hace ya muchos años.

Esgrima. Y esta semana pasada, en vísperas del arranque del Mundial de Brasil, el equipo masculino de espada compuesto por José Luis Abajo ‘Pirri’, Yulen Pereira, Pau Roselló y Miguel Moratilla consiguió la plata en el Campeonato de Europa por equipos de Estrasburgo (Francia). Para llegar a la final, España había derrotado a Francia en cuartos de final por 44-43 y a Rusia en semifinales por 45-37. En la final, cayeron ante Suiza por 45-34. No obstante la derrota, este resultado se considera un éxito a todas luces, pues la esgrima española llevaba sin tocar medalla en unos europeos desde 2007.

¿Verdad que el mundo del deporte es más grande que el Mundial de Brasil y que la vida ni empieza ni acaba en el fútbol? Quizá merece la pena echarle una pensada…

Compartir...Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on Facebook0Share on LinkedIn0Email this to someone