El semanario deportivo francés France Football  volvió la semana pasada a la carga en su cruzada contra la designación del emirato de Qatar como sede del Mundial de 2022, reiterando acusaciones ya formuladas a comienzos de 2013, que implicaban al presidente de la UEFA, el francés Michel Platini; al de la Federación Española, Ángel María Villar, y al entonces presidente del Fútbol Club Barcelona, Sandro Rosell. En esta nueva ‘andanada’ la publicación amplía la nómina de acusaciones y mete también en la lista al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. En el trasfondo del asunto: un intercambio de votos y favores mutuos, en apoyo de la candidatura de España para organizar el mundial de 2018.

La noticia nos llegaba a través de los teletipos de la agencia EFE en París, apenas dos semanas después de que el diario británico The Sunday Times desvelara pruebas de que la designación del emirato qatarí –en diciembre de 2010– se había hecho mediante la compra de votos a ciertos delegados de países asiáticos y africanos. Las acusaciones del semanario francés son un enorme torpedo contra la línea de flotación de la Federación Española y sus dos clubes más internacionales… y, aunque France Football no aporta pruebas concluyentes, ni revela fuentes,  todo hace indicar que el escándalo está servido.

La revista francesa señala que el presidente de la Federación Española, Ángel María Villar, estuvo “en el centro de los tratos” con Qatar, que a cambio del apoyo español se comprometía a respaldar la candidatura de España para 2018. Habla de una alianza con España, que implicó en particular al Barcelona y al Real Madrid, además de a la Federación, como “una de las bases” que permitió a Qatar obtener así el apoyo de varios países latinoamericanos y conseguir la candidatura para obtener el Mundial de 2022.

Según la información de EFE, France Football asegura que “Otros dos de los grandes actores de esta alianza que pretendía garantizar los intereses económicos de los unos y de los otros fueron el expresidente del Barcelona, Sandro Rosell, y el actual presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, cuyos clubes aparecen implicados a diferentes niveles, siempre de acuerdo con la publicación, que da algunos datos sobre cómo se fraguó todo.

Por ejemplo, asegura la revista que todo esto sucedió en febrero de 2010 con ocasión de un encuentro en Barcelona entre el presidente de la Federación Española y Tariq al-Naama, vicepresidente de la academia de descubrimiento de talentos Aspire. Dice también que jugó “un papel determinante” el empresario mallorquín Jaume Fluxá Morro, vinculado con Qatar a través de la compañía Al Jaber, entre otras; pero también con el Barcelona por medio de su vicepresidente Carles Vilarrubí. La revista sostiene que Fluxa organizó del 21 al 23 de 2009 un viaje de una delegación de Qatar a Madrid, donde se reunió con representantes del Real Madrid, como el presidente Florentino Pérez, José Ángel Sánchez, Julio González Tojo, Emilio Butragueño e Iván Bravo.

Esas entrevistas permitieron al jefe del comité de Qatar, Hassan al Thawadi, que los dirigentes madridistas -siempre de acuerdo con France Football– intercedieran ante Villar, con el que habló en el mismo estadio Bernabéu, y que aceptó el principio de “un intercambio de votos, pero sólo de país a país”.

El periódico francés subraya que el Barcelona “tenía excelentes razones para apoyar a los cataríes, cuya inversión había contribuido a sanear las cuentas del club”, pero que además Rosell se habría beneficiado a través de su empresa BSM (Bonus Sport Marketing) de un acuerdo de 2,754 millones de euros con Aspire en 2008.

En cuanto al Real Madrid, France Football hace notar que Florentino Pérez es el presidente de la constructora ACS, en la que otro de los grandes accionistas es Iberostar, compañía fundada por Fluxá, y que desde junio de 2011 controla la alemana Hochtief (filial de ACS), que tiene una serie de grandes contratos que se van a desarrollar de cara al Mundial de Qatar de 2022.

En enero de 2013 la publicación había denunciado ya otros hechos en la misma dirección, implicando sobre todo al presidente de la UEFA, Michel Platini.  En su crónica para El País, publicada el 29 de enero de 2013, Miguel Mora comentaba que “La revista, que colabora con la FIFA en la organización del Balón de Oro, acusa a la asociación internacional, a la confederación africana, a las federaciones de Francia y Emiratos Árabes Unidos, al expresidente francés Nicolas Sarkozy y al presidente de la UEFA, Michel Platini, de haber participado en una trama “opaca” que favoreció los intereses de todos los implicados. La información siembra dudas además sobre la actuación del presidente de la federación española, Ángel María Villar -por un supuesto pacto de intercambio de votos-, y el del Barcelona, Sandro Rosell -el club azulgrana lleva en su camiseta el patrocinio de Qatar Foundation-.

Platini reconoce haber estado presente en “una reunión secreta”, celebrada en el palacio del Elíseo el 23 de noviembre de 2010, diez días antes del voto final de la FIFA, en la que participaron el presidente francés Nicolas Sarkozy, el primer ministro de Qatar, el príncipe Tamin Hamad Al Thani, y Sébastien Bazin, representante del fondo Colony Capital, entonces propietario del PSG”.

Quizá me he extendido un poco más de la cuenta, pero creo que era necesario para que el lector se entere de ellos con fundamento.

¿Cuál ha sido hasta ahora la reacción o la respuesta de los destinatarios de semejantes acusaciones? Ninguna, por ahora, del presidente de la Federación, Ángel María Villar, ni de la institución a la que representa. Tampoco por parte de Sandro Rosell, que ya no preside el Barcelona, pero que en enero de 2013 las desmintió en varias ocasiones. Y sí que ha habido respuesta contundente (por el momento) del Presidente del Real Madrid que, como decía, es ahora cuando sale implicado -por primera vez- por el semanario francés.

En una nota facilitada el 17 de junio pasado por Florentino Pérez a la agencia EFE, que también publicó la web oficial del Real Madrid, se aseguraba que “Es absolutamente falso que [el Presidente] se haya reunido en octubre del año 2009, ni en ninguna otra fecha, con la delegación citada en la información, ni con cualquier otra, ni con el presidente de la Federación Española de Fútbol, ni con nadie en relación con la candidatura del Mundial de Qatar”. En el segundo punto de esa nota, se indica que “el Real Madrid y su presidente, Florentino Pérez, emprenderán las acciones judiciales que consideren pertinentes contra ‘France Football’ y contra los autores que firman la información”.

El asunto es feo, porque pone en riesgo la reputación de las personas y de las instituciones mencionadas por France Football. Desde mi punto de vista, conviene que lleguen hasta donde haga falta para salvaguardar su buen nombre. Hay muchas personas que los respaldan y que demandan un resarcimiento ético en toda regla. Esas graves acusaciones no deberían quedar perdidas en el limbo y, por ello, confío en que las buenas intenciones no se queden en ‘papel mojado’, en la confianza de que todo se olvidará más bien pronto que tarde. Y es importante, además, porque la FIFA está analizando estos días, precisamente, si aquella designación de Qatar fue legal o no; y si revoca la decisión o no lo hace. Hay demasiada ‘porquería’ en el centro de esta historia y las cosas deben quedar bien claras.

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