Durante la presentación del Torneo Santiago Bernabéu, a mediados de agosto, el Real Madrid aprovechó la ocasión para hacer un pequeño homenaje a cuatro de los incorporados este año a la plantilla del primer equipo: Kiko Casilla, Carlos Casemiro, Denis Cheryshev y Lucas Vázquez. Se daba la coincidencia de que todos habían salido de las categorías inferiores del club, aunque llegaban desde otros clubes a los tuvieron que irse para terminar de madurar. Posaron juntos, antes de iniciarse el partido contra el Galatasaray turco y aquella foto quedará como testigo mudo de un cambio de estilo y de esencias que, tal vez, nunca más se podrán recuperar.

Han pasado apenas tres semanas desde aquella histórica instantánea y las cosas son bien distintas de lo que significaba. Porque, tras la marcha de Iker Casillas al Oporto, el Real Madrid sólo cuenta hoy con otros tres canteranos en su primera plantilla: Álvaro Arbeloa, Dani Carvajal y Jesé Rodríguez (en total, siete de 23). ¿Qué sentido tiene todo esto cuando el club dispone de la cantera más numerosa de Europa, de una de las mejores escuelas de fútbol y de la ciudad deportiva (Valdebebas) más moderna del mundo? Casi nadie lo entiende, y menos cuando ninguno de esos siete canteranos es hoy titular en el equipo…

El pasado fin de semana, en su primer partido de la Liga en el Bernabéu, el Real Madrid jugó contra el Real Betis y en su alineación titular no se incluía a ningún canterano. Eso no sucedía desde 1965, como nos explicaba Carlos Forjanes en su crónica de AS , destacando que eso no sucedía desde hace más de 50 años: “El Madrid alineó contra el Betis un once sin ningún canterano por primera vez en Liga desde el 14 de febrero de 1965. Benítez optó por un equipo con Keylor, Danilo, Ramos, Varane, Marcelo, Kroos, Modric, James, Bale, Cristiano y Benzema. Ni rastro de La Fábrica. El último precedente fue hace 1.709 partidos ligueros, en un duelo contra el Zaragoza de hace cincuenta años, siete meses y quince días. En aquel encuentro, Miguel Muñoz dispuso un equipo con nueve españoles, pero ninguno había salido de las categorías inferiores madridistas”.

Si nos fijamos un poco más en detalle, la alineación del equipo parecía de la ONU, con tan sólo un español figurando en ella: Sergio Ramos, el capitán. Allí estaban dos jugadores de Brasil, otros dos de Francia, y el resto -uno por país- eran de Costa Rica, Alemania, Croacia, Portugal, Colombia y País de Gales. Y, para más inri, los descartados han sido canteranos: Arbeloa, Cheryshev, Lucas y Nacho. O sea no tuvieron ni la opción teórica de poder jugar.

Podríamos pensar que todo ha sido un accidente, o una excepción, pero ya adelanto que no es así. Ni siquiera, pensando en que el entrenador del equipo debería tener un poco de sensibilidad porque en su día fue entrenador de esa cantera. En el primer partido liguero contra el Sporting (en Gijón), Benítez sí alineó como titular a Jesé, pero eso fue porque Benzemá todavía no se había recuperado de una lesión. Y también sacó a Carvajal, pero en el minuto 83. Es posible que Benítez rote a sus jugadores para llegar bien al final de temporada (lo hace siempre), pero creo que no me equivoco al pensar que los canteranos van a contar poco este año. De hecho, tuve suerte de presenciar en el estadio el partido contra el Betis y la parroquia vecina a mi asiento ya encajaba este asunto… por cierto, con cara de pocos amigos.

¿Cuál es la nueva filosofía del Club madrileño en relación a su cantera? Pues, en verdad nadie lo sabe porque no hay una declaración oficial por parte del club sobre esa estrategia (bueno, en realidad la transparencia brilla por su ausencia en la calle Concha Espina). Lo que sí sabemos es que este año, el club ha decidido remodelarla. A principios de verano decidió prescindir del Real Madrid C, el tercer equipo, con lo cual la cantera ha adelgazado en total en unos 40 jugadores. Se pensaba en el club que ese equipo, intermedio entre el Castilla y el Juvenil, en realidad producía un embudo en la estructura de la cantera y en la formación de sus jugadores y que no hacía falta. Por lo tanto, la han suprimido.

Como consecuencia, en el Castilla se ha producido este año una diáspora de consideración entre los principales ‘mirlos’ blancos, algunos de los cuales están ahora en equipos de primera división. Son los casos de Burgui (Espanyol), Diego Llorente (Rayo Vallecano), Álvaro Medrán (Getafe) o Derik Osede (Bolton), entre otros muchos. En general, el Real los ha cedido o vendido con derecho a recompra (por si maduran). Zidane tiene este año una plantilla prácticamente nueva, en la que destacan dos juveniles por encima de otros: Mayoral y Lazo, los dos con gran proyección. También se van viendo jugadores procedentes del extranjero: Lienhart (Austria), Abner (Brasil), Odegaard (Noruega) o Narváez (Colombia).

Todo ello responde a una nueva estrategia del presidente Florentino Pérez, que consiste en contratar a los jugadores jóvenes más prometedores y a las grandes perlas juveniles, tanto nacionales como mundiales, y dejarles madurar en otros equipos. Los ejemplos más significativos serían los del mencionado Odegaard, el del argentino Lucas Silva (que se ha ido al Olympique de Marsella, a las órdenes de Michel), el de Jesús Vallejo, prometedor central del Zaragoza que continuará formándose allí un año más, o el del paradigmático Marco Asensio –la promesa de valor más rutilante- que estará cedido un año en el Espanyol, donde jugará junto a Burgui.

En cualquier caso, el Real Madrid seguirá nutriendo a todos sus competidores, tanto en España como en otros países, aunque ya parece que consigue por sus ventas cantidades considerables. Siempre se había tachado a Florentino de comprar caro y vender barato… y de comprar a figuras ya muy hechas, en el ocaso de sus carreras, sin margen de revaluación en el mercado. Ahora la cosa es diferente. Salvo en el caso de Illarramendi, en el que se ha dado una devaluación considerable del precio, parece que vende bien y que compra mejor que antes, lo cual le permite equilibrar el balance en este capítulo.

Pero lo dicho: el Real Madrid nutre con más de sesenta jugadores a los equipos de nuestra liga y de la segunda división, además de a clubes europeos, potenciales competidores directos del Real Madrid en la Champions. Mata, Negredo, Juanfran, Soldado, Javi García, José Callejón, Borja Valero, Miguel Torres, Rodrigo, Jurado, Eto’o, Joselu, Dani Parejo, Saravia, Diego López, Adán, Adrián, Alberto Bueno o Raúl Bravo, por no hacerlo más largo, fueron pupilos de ‘La Fábrica’. Y, lo peor no es solo eso, pues hay casos de jugadores en los que el Real ha conseguido, provocando su frustración, que algunos de ellos sean hoy furibundos y auténticos ‘antimadridistas’ (Eto’o y Juanfran, por poner solo dos ejemplos).

Y un efecto colateral más: la Roja ya no cuenta con tantos jugadores blancos, como solía. Sólo tres (Ramos, Carvajal e Isco) están en la convocatoria de Del Bosque de la semana pasada, cuando lo habitual eran cinco o seis. El Chelsea de Mourinho, mientras, lleva a cuatro de sus jugadores (Costa, Azpilicueta, Cesc y Pedro). ¿Es que nos estamos volviendo todos locos? Quizá a Florentino le importe poco, pero debe saber que su cantera está en crisis y que tan progresiva y drástica pérdida de indentidad, de raíces y de valores en sus equipos y jugadores traerá malas consecuencias para el Club. Que no le quepa la menor duda. Porque ganar títulos, sin más, no lo es todo, no lo justifica todo, ni está por encima de todo.

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