Intangibles y deporte

Un blog de Carlos Agrasar

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El eterno cuento chino: la rumorología del mercado asiático cada vez es menos creíble

Arbeloa se despide del fútbol diciendo que podía haberse ido a China, pero que prefirió no hacerlo. Cada rumor sobre Iker Casillas, que seguirá en el Oporto, terminaba con la coletilla de que le quieren, por descontado, en el gigante asiático. Diego Costa es tentado por la Superliga del país, como lo está casi cualquier jugador del mundo. Por Aubameyang, dicen, hay 80 millones de euros encima de la mesa. Pepe se pasó meses pensando que sú último gran contrato llegaría de allí también. No hay noticia que no lleve de regalo una aproximación a China. Y, todo eso, sabiendo que lo más probable es que todas esas cosas no sean ciertas o no sean cómo se cuentan.

El mercado de fichajes está expuesto a la rumorología. No es ajeno a lo que sale en los medios de comunicación, los representantes y los jugadores utilizan todos los medios a su alcance para tratar de llevar sus propias negociaciones a buen puerto y los clubes, que aún no han entendido bien cómo funciona el fútbol asiático, tienen un interés real por saber qué ocurre allí. Lo que está pasando, sin embargo, es que el mercado chino ha florecido durante unos años, pero lo más probable es que en las próximas temporadas no haga más que contraerse.

Esto tiene una explicación muy sencilla, y es que es un mercado extremadamente regulado, lo cual no es extraño en China, que abraza un capitalismo muy agresivo comercialmente, pero que es también el país más capaz del mundo de sembrar de normativas cualquier sector hasta moldearlo a su antojo. Hay dinero en China, nadie lo duda, o por lo menos lo ha habido hasta el momento. Pero la existencia de capital no significa, en este caso, que ese dinero pueda fluir con facilidad. Todo depende, como tantas cosas en el gigante asiático, de la iniciativa y el interés del Gobierno, que siempre parece estar en todas partes.

La Federación China de Fútbol, que no es más que el órgano que tiene el Gobierno para expresar lo que quiere del fútbol, ha pasado varias temporadas con la mano abierta. La obsesión es el desarrollo del deporte rey en el país, que como se ha visto en reiteradas ocasiones está a un nivel paupérrimo. La idea inicial era montar una liga competitiva en la que pudiese haber mucho extranjero para ayudar a enseñar a los jóvenes. Siempre con límites, eso sí, tres foráneos en un primer momento, ahora solo dos. Era un margen pequeño, pero suficiente para bombardear el mercado.

Con 16 equipos en el campeonato, las plazas abiertas no son tantas. 32, en este caso. Eso hace que esas ofertas de las que hablaba Arbeloa eran improbables. El lateral, el pasado año en el West Ham, ha sido un buen jugador de fútbol, pero a estas alturas no estaba entre esas estrellas que aportan mucha calidad y, también, mucha publicidad. Porque en esto, como en el deporte en general, no es solo cuestión de rendimiento, también tiene que ver la publicidad y la exposición que un club pueda obtener gracias a un nombre propio.

 

De la noticia publicada en El Confidencial (09.07.17), firmada por Gonzalo Cabeza.

Se puede leer completa en: http://www.elconfidencial.com/deportes/futbol/2017-07-09/china-fichajes-diego-costa-casillas-arbeloa_1408493/

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