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El agujero de Río de Janeiro: la futura Ciudad Olímpica, al borde de la quiebra

A poco más de seis meses de la celebración de los Juegos Olímpicos, el Estado brasileño tiene un déficit presupuestario de más de 3.200 millones de euros, que está generando importantes problemas

En un hospital de Río de Janeiro un grupo de celadores transporta un cuerpo por la escalera. Es un paciente que acaba de fallecer. El problema es que, con la crisis que asfixia desde hace meses el sistema sanitario de la Ciudad Olímpica, no hay fondos para la manutención de los ascensores. O bajan el muerto a cuestas o se pudre en su cama. Difícil dilema. No es el único problema que enfrentan los pacientes ya sin paciencia de la Cidade Maravilhosa: además de soportar horas de fila en Urgencias o tener que deambular por varios hospitales antes de ser atendidos, en algunas ocasiones tienen incluso que realizar la limpieza de los baños comunes ante la falta de personal.

Fundido a negro. En la cocina de una comisaría, varios policías preparan unas pálidas salchichas de pollo. Son miembros del Batallón de Choque, el grupo de asalto de la Policía Militar de Río de Janeiro, inmortalizado en la película ‘Tropa de élite’. Hace meses que no ven carne de vacuno por causa de los recortes. “La mayoría de los días, solo nos sirven arroz, frijoles y estas salchichas. Ni siquiera hay pollo de verdad. O te llevas la comida desde casa o no aguantas el ritmo. Tenemos que subir a varias favelas por día con los fusiles y toda la parafernalia. Nuestros entrenamientos son muy pesados. Es imposible hacer todo eso sin proteínas. Mi mujer me prepara la comida todos los días, pero acabo gastando dinero de mi bolsillo”, se queja un agente especial.

(…)

Son diferentes escenas de la misma película, que podría llevar el título de ‘Quiebra total’. A poco más de seis meses del inicio de los Juegos Olímpicos, el estado de Río de Janeiro está sumido en una de las peores crisis financieras de su historia. El Gobierno local atribuye esta situación a la falta de recursos generada por la crisis económica que afecta a todo Brasil, a la disminución de los ingresos procedentes de los ‘royalties’ del petróleo y a la crisis de Petrobras, la mayor empresa de Brasil, que mantiene sus operaciones en Río de Janeiro.

Lastres del año electoral
Sin embargo, varios expertos apuntan a otro factores, como fallos en la gestión de las finanzas públicas y la ausencia de un fondo soberano con entradas de los excedentes del petróleo y de los ingresos generados por los Juegos Olímpicos. “Concedieron aumentos generosos de sueldos en 2014, en año de elecciones, cuando ya había señales muy claras de que la economía estaba en crisis. Contrataron, aumentaron los gastos, no se ajustaron a los presupuestos. Ha sido una irresponsabilidad colectiva”, analiza en la prensa nacional Gil Castello Branco, director de la ONG Contas Abertas.

El resultado es que el estado de Río de Janeiro comienza el año olímpico con un agujero contable de 14.000 millones de reales (3.255 millones de euros). Una minucia si lo comparamos con los 27.174 millones de euros de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, es un apuro sin precedentes que está paralizando la vida cotidiana de los casi 16 millones y medio de habitantes de esta región. “En la práctica, esto significa falta de gasolina para los coches policiales, impacto en la sanidad pública, recortes en los recursos para las universidades estatales. Son recortes desesperados, cuando ya no hay por dónde cortar”, señala Pedro Jucá Maciel, economista con un doctorado en Finanzas Públicas en la Universidad de Stanford (EEUU).

 

De la información publicada en El Confidencial.com (18.01.16), firmada por Valeria Saconne .

Se puede leer completa en: http://www.elconfidencial.com/mundo/2016-01-18/el-agujero-de-rio-de-janeiro-la-futura-ciudad-olimpica-al-borde-de-la-quiebra_1135549/

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