Intangibles y deporte

Un blog de Carlos Agrasar

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De futbolistas y filósofos

“Los guerreros del fútbol no guardan reposo después de la batalla. Ni siquiera después de la derrota. Reposo y luto deberían guardar, en este segundo caso, según las corrientes críticas más puritanas y moralistas. Pero ellos, veinteañeros con las hormonas en flor, dejan un rato a sus modelos -con las que tampoco descansarían demasiado- y se van a bailar o al casino por libre. A Cristiano Ronaldo y a Leo Messi les ha caído un rapapolvo mayúsculo por tan mal comportamiento.

Atletas
Sus seguidores les quieren atletas. Y lo son. Les quieren deportistas. Y lo son. Les quieren entregados a la causa de unos colores. Y lo están. Y, sin duda, por lógica, se cuidan más que la mayoría. Peroesa mayoría olvida que también son jóvenes y millonarios. Y ellos saben que nunca más volverán a ser jóvenes ni, si se descuidan, millonarios. Que sean jóvenes, pase. Todo el mundo es o ha sido joven. Pero que sean millonarios -la minoría que lo es- genera resentimiento entre los que ni lo son, ni lo han sido, ni -con bastante probabilidad- lo serán nunca.

De ahí vienen las exigencias. Se oye a cada rato: “¡Con el dinero que ganan estos tíos..!”. El dinero es la razón para una entrega misional a la causa de sus colores. Como si el fútbol fuera hoy una fe religiosa, a practicar con ayuno y abstinencia de los placeres de la vida, y no un negocio de los clubes, de las televisiones, de la publicidad y de las marcas. Las estrellas de ese negocio espectacular tienen que dar que hablar fuera del campo -como las de Hollywood, fuera del plató-, y por ello son amadas y odiadas a partes iguales. O desiguales, da lo mismo.

(…)

Guerra
Y es que el fútbol, además de un negocio del espectáculo e, incluso, un deporte, es una guerra. Una guerra por otros medios -y entre medios-, aunque no siempre tan distintos a los violentos de toda guerra. El fútbol no puede liberarse de un lenguaje bélico: victoria, derrota, ataque, defensa… Eso excita inadecuadamente a algunos propensos a la excitación. A los miembros de la tribu”.
Del artículo publicado por Manuel Hidalgo en el suplemento ‘Crónica’ de El Mundo (01.03.15).

Se puede leer completo en: http://www.elmundo.es/cronica/2015/03/01/54f1ccfaca4741937f8b457a.html

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