Intangibles y deporte

Un blog de Carlos Agrasar

Suscríbite al newsletter semanal

Imagen

8 de julio de 2016

Del Bosque no supo marcharse a tiempo

Me viene al pelo para este post el provocativo titular de la lectura publicada ayer en este blog (Retirarse en ‘modo Dios’), porque creo que inspira una buena línea argumental para explicar el momento que vive la Selección Española de Fútbol, tras su derrota frente a la de Italia en la Eurocopa de Naciones. La lectura tomaba como ‘disculpa informativa’ el hecho de que “acaban de cumplirse 18 años del último partido de Michael Jordan con los Bulls. Su último acto de servicio fue un tiro de leyenda ante los Utah Jazz para ganar su sexto anillo. Cuando el cielo se queda corto es el momento de marcharse. Así se retiran los mitos del deporte”. Y citaba dicho artículo al tenista Pete Sampras, a los pilotos Alain Prost y Sebastian Loeb, a los nadadores Mark Spitz y Michael Phelps o al atleta Carl Lewis, entre otros. Todos supieron irse en el momento adecuado…

Y me vino a la mente en ese momento el nombre de nuestro seleccionador Vicente del Bosque, que no supo irse como un ‘Dios’ cuando era adorado por todos y estábamos –él lo sabía– en la antesala de un cambio de ciclo natural, tras la renuncia de Xavi Hernández, Carles Puyol, Xabi Alonso o David Villa, por no citar otros nombres. Tras la vergonzante y sintomática derrota en el Mundial de Brasil (defendíamos el título conquistado en Sudáfrica), el bueno de Vicente amagó con dejar el puesto, pero finalmente sucumbió a los cantos de sirena que justificaban la debacle como ‘un simple accidente’ y que le pedían liderar el cambio generacional. Del Bosque siempre piensa con la cabeza, se guía por su alma, pero en aquella ocasión no actuó con el corazón. Y de aquellos polvos han venido estos lodos.

En primer lugar, convengamos en lo dicho por Piqué tras la derrota: España no tiene el nivel que tenía. Ganó dos eurocopas seguidas y un mundial entre medias, sobre la base del eficaz juego del Barcelona. Pero ahora parece que no juega a nada. Mucho pase corto, balones atrás, mucho toque horizontal, previsibilidad en el juego… Hoy, todos los oponentes conocen los antídotos para el tiki taka de La Roja. Lo hemos visto en este campeonato, con Croacia e Italia, los únicos oponentes serios a los que se enfrentó. Y La Roja perdió los dos partidos. – Leer más –

13 de mayo de 2016

A vueltas con los dichosos maletines y las apuestas

Este fin de semana se acaba la competición de la Liga de Fútbol. Y como sucede todos los años, abundan los rumores sobre compra de partidos o las maledicencias sobre tal o cual club que ya no se juega nada pero que puede ser decisorio a la hora de ganar títulos o provocar descensos. Me repatea que esto sea así, porque en cualquier diario puedes leer comentarios en esa línea, o en cualquier emisora de radio puedes oírlos… pero luego resulta que nadie es capaz de demostrar casi nada (en algún caso sí, aunque los tribunales tienen verdaderas dificultades para encontrar pruebas inculpatorias sólidas). Pero el ‘ventilador’, mientras, ha cumplido ya con su misión de dejar por ahí pegadas, en muchas paredes, restos de esa ‘carnaza’ que luego tan difícil resultan de limpiar. La reputación, en algunos casos, parece que vale poco.

Por supuesto, creo que hay corrupción en el fútbol – no me chupo un dedo- porque unos cuantos clubes se juegan mucho en lo empresarial. Y si no, que se lo pregunten a los tres equipos que este domingo luchan por su permanencia en la división de honor: Getafe, Sporting de Gijón y Rayo Vallecano. Sólo uno de ellos seguirá en la élite; los otros dos descenderán de categoría. A veces, como en estos casos, el descenso puede representar una falta de viabilidad o la misma desaparición de un club. Y mañana, sábado, se disputan también los partidos para el primer puesto entre Barça y Real Madrid, que implican al Granada y al Deportivo, respectivamente. En este caso, se habla igualmente de primas por ganar –ilegales– aunque las creo más inocuas, pues el Barcelona depende de sí mismo y con ganar en Los Cámenes todo estaría resuelto.

– Leer más –

29 de abril de 2016

Nadal cumple su palabra y se hace respetar

Hace mes y medio acudí a esta cita refiriendo en detalle un caso que me parecía flagrante: las acusaciones de dopaje hacia nuestro campeón por parte de la ex ministra de Sanidad y Deportes de Francia, Roselyne Bachelot. Esta señora, que ejerció como ministra en el Gobierno de Nicolás Sarkozy (2007-10), aseguró en una tertulia televisiva, que la larga lesión de rodilla que padeció Nadal durante los años 2012-13 (que le tuvo apartado de las canchas por un largo periodo de tiempo), en realidad no fue tal; se trataba –dijo– de una estrategia para tapar el hecho de que había dado positivo en un control anti dopaje: “Sabemos que la famosa lesión de Rafa Nadal, que le tuvo siete meses fuera de la competición, es ciertamente debido a un control positivo”. Lanzó aquellas acusaciones sin esgrimir prueba alguna, lo cual hartó a Rafa, quien aseguró que ya no estaba dispuesto a seguir soportando tantas insidias desde nuestro país vecino y que había decidido tomar medidas al respecto.

Quienes me siguen en este blog, saben bien que me intereso con mucha devoción y gusto por ciertos deportistas cuyos comportamientos ejemplares me parecen espejos en los que niños y jóvenes pueden y deben mirarse… porque ellos saben ganar y perder con deportividad, porque entienden el juego y la competición de forma natural (en el éxito y en el fracaso) y porque basan las claves de su éxito en su vocación, en el esfuerzo y en el talento. Me refiero a los Gasol, Javier Martínez, Mireia Belmonte, Teresa Perales o Carolina Marín, entre otros como ellos… pero especialmente admiro a Nadal, pues creo que encarna como nadie todos esos valores y que lo viene haciendo desde sus inicios, hace ya muchos años, durante los cuales ha demostrado que se puede ser campeón en las duras y en las maduras y siendo legal en todos los sentidos.

– Leer más –

31 de marzo de 2016

Se nos fue Cruyff, el mejor entre los mejores

El pasado jueves –el Jueves Santo- no acudí a mi cita semanal. Me encontraba de viaje, lejos de España, en un país poco amante del fútbol y en cuyos medios de comunicación pasó desapercibida la gran noticia deportiva de la jornada: el fallecimiento de Johan Cruyff. Semanas atrás, el genio holandés había anunciado que luchaba contra un cáncer y, en varias ocasiones (cuando se le preguntaba), mostró su optimismo sobre el resultado de esa cruel pelea contra la muerte. Lo hacia –no podía ser de otra manera– con un símil futbolístico: “voy ganando este partido por 2-0 en el descanso”. Y todos los creíamos porque él había sabido ganarse a pulso ese don de la reputación personal: la credibilidad.

Pero en este caso, parece claro, nos engañó un poquito. El bueno de Johan decidió tirar de carácter y seguir siendo él hasta las últimas consecuencias. Estaba en su derecho y debemos respetarlo. Supo hacer auténtico ese refrán tan nuestro que dice: “Genio y figura, hasta la sepultura” (y, en este caso, nunca mejor dicho), especialmente cuando se leen algunos de los textos de recuerdo y reconocimiento publicados esta semana. Mi intención hoy no es escribir uno más, pues casi todo está dicho y analizado. Con toda seguridad, no tengo el nivel de conocimiento necesario para decir algo original.

– Leer más –

10 de marzo de 2016

¿Punto final a la carrera de María Sharapova?

El pasado lunes, día 7, el mundo del tenis se quedó momentáneamente sorprendido por una repentina convocatoria de prensa de María Sharapova, la campeona rusa nacionalizada norteamericana, pues nadie tenía la menor idea del motivo de la cita. Como es normal, inmediatamente surgieron las especulaciones y los rumores: que si su lesión no se había curado, que si se retiraba temporalmente de la competición (está a punto de cumplir 29 años), que si estaba embarazada… Pero nadie se acercó, ni de lejos, a la verdadera razón del anuncio.

Pocas horas después, rostro circunspecto, negro riguroso (como de luto), desveló que el motivo de su presencia ante los periodistas era anunciar que había dado positivo en un control antidopaje efectuado durante la reciente edición del abierto de Australia. La preocupación se tornó en un terremoto mediático, con epicentro en Los Ángeles, que se sintió en todo el globo terráqueo y que, en los días posteriores, ha ido provocando réplicas que amenazan con arruinar definitivamente su extraordinaria carrera como deportista.

– Leer más –

3 de marzo de 2016

El madridismo está perdiendo su orgullo de pertenencia

El pasado sábado tuve la oportunidad de ver por la tele el derbi entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid,  en el que por tercera vez en los tres últimos años, el equipo de Chamartín volvió a morder el polvo ante sus visitantes y sempiternos rivales. Pero en esta ocasión fue una experiencia diferente… porque yo suelo ver el fútbol solo, sin nadie a mi lado; me gusta contemplar y analizar, en silencio, las evoluciones del juego y, a lo sumo, escuchar de fondo a los comentaristas de la tele o de la radio (de los que a  veces prescindo porque me parece que son a menudo muy tendenciosos y, además, me aburren porque sus tempos narrativos no se ajustan al ritmo del juego.

Manías aparte, en esta ocasión sí estuve acompañado. Mi amigo Ricardo Gómez Díez, uno de los pocos profesionales que conozco verdaderamente expertos en reputación corporativa, tuvo a bien aceptar mi invitación y se acercó a mi casa. Allí contemplamos los hechos que tanto están dando que hablar estos días y que prometen –quizá esta vez sí– provocar un auténtico cataclismo institucional en el club blanco. Como aficionados madridistas, y desde planteamientos intelectuales quizá poco aplicables, nos hacíamos cruces sobre aquel deleznable espectáculo de los jugadores blancos: no corrían, no jugaban, no parecían mostrar el menor orgullo… ¿Es que acaso no se estaban jugando la Liga? ¿O es que no les importaba oír a la grada su renovado grito “¡Florentino, dimisión!”?

– Leer más –

24 de diciembre de 2015

Las bochornosas enseñanzas del ‘FIFA gate’

Deseo iniciar hoy este post, en un día tan señalado como es el de la Nochebuena, recordando la frase más conocida de Lord Acton, historiador, filósofo y político británico del Siglo XIX: “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Y bien que siento hacerlo, pues me parece que en esta fecha deberíamos ocuparnos de asuntos o enfoques menos ‘temporales’ y prosaicos. Pero la actualidad lo impone.

En los últimos días, como seguramente nuestros lectores ya conocen, el suizo Joseph Blatter y el francés Michel Platini, ex presidentes de FIFA y de UEFA, respectivamente, han sido sancionados con ocho años de inhabilitación para “toda actividad relacionada con el fútbol, bien sea administrativa, deportiva o de cualquier tipo”. Ese fue el fallo emitido por el Comité de Ética de la FIFA, máximo órgano rector del fútbol mundial. Parece que, finalmente, los rumores de corrupción -de los que llevamos hablando durante unos meses- se están confirmando y, en consecuencia, ya se va impartiendo la necesaria justicia.

– Leer más –

5 de noviembre de 2015

Cristiano Ronaldo madura y se hace un hombre

Lo primero que quiero decir al iniciar este post –debo hacerlo, por honestidad- es que Cristiano Ronaldo siempre me ha parecido un jugador impresionante, con unas cualidades físicas superlativas, pero con una personalidad un tanto inmadura que en mi opinión no se correspondía ni con su edad (30 años muy trabajados), ni con su dilatada experiencia deportiva (ha jugado en varios países) ni con sus experiencias vitales (paternidad, mujeres, éxito, fama…) que de forma natural facilitan el desarrollo humano.

Me ha parecido siempre una personalidad un tanto insondable, apenas dibujada por sorprendentes rasgos de su carácter, y demasiado lastrada por una infancia muy dura que siempre intuimos y que ahora, poco a poco, vamos descubriendo, comprendiendo y constatando quizá en toda su dimensión. Estos días, con motivo del estreno mundial (9 noviembre) del documental ‘Ronaldo’, que repasa su vida, el campeón se ha sincerado en dos medios importantes (The Times y El País), a través de sendas entrevistas en las que se muestra y confiesa de forma inusualmente íntima. Para mí, un síntoma de madurez, de evolución personal, que le muestra ante el mundo como alguien más ‘terrenal’ de lo imaginado y, por ende, quizá también algo más respetado.

– Leer más –

Entradas posteriores
Entradas anteriores