Intangibles y deporte

Un blog de Carlos Agrasar

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Capitanes

– Sinceramente, ¿es una complicación ser capitán?

Habrá gente a la que le pese la responsabilidad y en ese sentido sí que es verdad que lo es. Éste es un puesto que necesita de una gran capacidad de trabajo, de un desgaste extra que no tiene el futbolista al uso. Ser capitán conlleva ser la cabeza visible de 25 profesionales.

– Juande, en quién piensas automáticamente si te digo la palabra capitán…

Sin dudarlo, en Fernando Hierro.

– Parafraseando a José Carrascosa, psicólogo deportivo y colaborador de Juande Ramos en su trayectoria profesional, “a la gente cuando le hablas con el corazón es más receptiva”.

En situaciones de crisis, en la gestión de las excusas, la aparición de un portavoz de la plantilla ayuda a calmar las tormentas mediáticas. Es ahí donde se eleva la figura del tipo con carisma. El deporte profesional de élite transita por un mundo volcánico. Es una noria, repleto de altibajos donde la psicología es fundamental para mantener a flote una empresa deportiva.

Cuando los resultados son óptimos, llegan los títulos y el público se harta de alabar al deportista. Éste se encuentra cómodo en un escenario donde la loa y el halago segregan un estado de felicidad que le permite atender con una sonrisa eterna a los medios de comunicación. Sin embargo, si el objetivo no se cumple, las críticas arrecian y no todo el mundo está preparado ni capacitado para la placa. A la hora de dar explicaciones y ejercer de abanderado, es ahí donde aparece el enésimo empleo del capitán: portavoz.

Fragmento de la entrevista de Luis Villarejo a Juande Ramos, entrenador y experto en gestión de grupos de trabajo, publicada en su libro ‘Capitanes’. Lid Editorial.  2010

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