Intangibles y deporte

Un blog de Carlos Agrasar

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Archivo: 1 de diciembre de 2017

¿Qué sucede en nuestro cerebro cuando vemos fútbol?

Si hablamos de malas rachas, 36 años sin un Mundial ha sido definitivamente una de ellas. Pero terminó y los peruanos no hemos dejado de pensar en el fútbol. Cabe preguntarse entonces: ¿Por qué disfrutamos tanto al ver un partido? ¿Qué nos impulsa a ir una y otra vez al estadio?

Que nuestro equipo anote un gol o que salga victorioso activa en nuestro cerebro el neurotransmisor dopamina, que desencadena una sensación de placer. A la par también entran en acción las hormonas endorfinas y adrenalina, lo que aumenta la vigilia y atención, y como centro de estas reacciones está la amígdala cerebral. Lo sorprendente es que estos mismos procesos cerebrales ocurren cuando la persona está enamorada, asevera Néstor Gálvez-Jiménez, neurólogo de la Cleveland Clinic Florida (EE.UU.). Por lo tanto, se podría decir que la pasión por el fútbol es como un enamoramiento que no termina.

Para el especialista, el principal responsable de gran parte del disfrute al ver un partido es el placer que desencadena la dopamina. Es por esta sensación agradable que uno busca repetir una y otra vez la experiencia. “El cerebro como órgano espera y cambia la conducta de la persona para seguir haciendo aquellas actividades que producen placer. Además, el hecho de que esta actividad sea intermitente, aumenta la expectativa y hace que la persona se condicione más para buscar con ahínco este tipo de actividades”, explicó a El ComercioGálvez-Jiménez.

Todos en la cancha
La publicidad suele decir que cuando la selección juega, juega todo el Perú. Puede que eso no esté tan lejos de la verdad. De acuerdo con el neurocientífico Daniel Glaster, del King’s College de Londres (Reino Unido), cuando se mira un partido se activa en el cerebro la zona responsable de hacer que el cuerpo se mueva, a pesar de que uno puede estar inmóvil. “Simulamos los movimientos de los jugadores como si los ejecutáramos nosotros mismos para poder predecir mejor y, de hecho, ver mejor y anticipar mejor lo que están haciendo”, dijo Glaster al portal BBC.

Es como si el hincha estuviera en la cancha jugando. Es más, Gálvez-Jiménez señala que el espectador experimenta un aumento de adrenalina y de hormonas de estrés probablemente al mismo nivel o mayor que el del jugador profesional.

El estrés se da ante situaciones adversas y provoca un estado de alerta; es decir, los sentidos de la persona están más sensibles y el corazón bombea más rápido para generar más energía. Al no haber peligro durante un partido, el cuerpo necesita descargar toda esa potencia extra.
(…)
Según el neurocientífico Daniel Glaster, el sistema emocional de los espectadores se conecta durante un encuentro de fútbol. Por lo tanto, la emoción tiende a expandirse.

 

De la información publicada en El Comercio de Perú (25.11.17), firmada por Diego Suárez Bosleman.

Se puede leer completa en: https://elcomercio.pe/tecnologia/ciencias/futbol-seleccion-peruana-pasa-nuestro-cerebro-vemos-noticia-476688